Cervantes y el propósito de la idolatría literaria

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Investigadores de Madrid aseguran haber encontrado huesos entre los que probablemente se encuentren los de Miguel de Cervantes Saavedra, más conocido como Cervantes, el autor de "El Quijote". 


Supuesto retrato de Miguel de Cervantes Saavedra, atribuido a Juan de Jáuregui,
Supuesto retrato de Miguel de Cervantes Saavedra
No hay que olvidar que el presente año se celebra el cuarto centenario de la publicación de la segunda entrega de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha y el próximo año se celebran los 400 años del fallecimiento del escritor.

Un descubrimiento que La real Academia de la Lengua y el ayuntamiento de Madrid, con su alcaldesa a la cabeza, no quieren dejar escapar.

Cervantes, a menudo elogiado por haber escrito la primera novela moderna, murió en 1616 después de haber solicitado el entierro en un convento de Madrid donde, desde hace casi un año, los investigadores han estado buscando sus restos en el subsuelo.

Los registros históricos indican que Cervantes fue enterrado en la cripta del Convento de los Trinitarios Descalzos en el Barrio de las Letras de Madrid, pero el Ayuntamiento de Madrid ha financiado durante un año una búsqueda para establecer que esto es cierto.

Francisco Etxeberria, un experto forense que participa en la búsqueda, se encontró lo que era una fosa común con los restos de 15 personas, pero declaró que estaba convencido de que los huesos que se encontraron eran de Cervantes.

Restos óseos encontrados en una fosa común
Restos óseos de Cervantes
Ciertamente, el escritor, cuya novela inmortal tiene que ver con la imposición romántica en la realidad mundana, habría disfrutado de esta búsqueda. Sea cual sea el motivo, debemos estar contentos de que se han encontrado los restos mortales de Cervantes, y que ahora podrán ser instalados en un monumento apropiado.

Este espacio puede llegar a ser un lugar adecuado para citar las propias palabras del escritor en prólogo que escribió en su última novela, cuando sabía que se estaba muriendo: "Adiós, bromas bromista; despedida, ingenio; adiós, amigos alegres, porque yo estoy muriendo y el anhelo pronto te vean, feliz en la vida por venir”.


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